Cómo elegir un psicólogo infantil: qué mirar antes de la primera sesión
Por Equipo de TuProfesorParticular · Actualizado el 21 de octubre de 2026 · 5 min de lectura
Decidir llevar a un hijo al psicólogo no es fácil, y elegir al profesional adecuado genera muchas dudas. Esta guía es informativa y no sustituye la valoración de un profesional: reúne criterios generales para ayudarte a elegir con más tranquilidad.
Cuándo puede ser buena idea consultar
Cuando hay cambios de conducta que se mantienen en el tiempo, dificultades persistentes en el colegio, ansiedad, miedos intensos, problemas de sueño o de relación con los demás, o simplemente cuando la familia necesita orientación, consultar a tiempo suele ayudar. Un profesional valorará cada caso concreto.
Comprueba la titulación y el número de colegiado
Para ejercer la psicología clínica y sanitaria en España hace falta formación específica, como el Grado en Psicología y el Máster en Psicología General Sanitaria (o la vía PIR). Un profesional serio muestra su número de colegiado, que se puede verificar en el Colegio Oficial de Psicología correspondiente.
Pregunta por su enfoque y su experiencia con niños
- •Con qué edades trabaja y qué tipo de dificultades atiende habitualmente.
- •Qué enfoque utiliza (por ejemplo, cognitivo-conductual) y cómo lo explica a las familias.
- •Cómo implica a la familia y al colegio en el proceso, si es necesario.
Cómo suele ser la primera sesión
Lo habitual es una primera sesión de valoración en la que el profesional recoge información de la familia y del niño y explica cómo seguirá el proceso. Un buen profesional no tiene prisa en diagnosticar: evalúa antes, plantea objetivos y explica cuánto puede durar el trabajo.
Aspectos prácticos
- •Precio por sesión, duración y frecuencia previstas, dichos con claridad desde el principio.
- •Modalidad: presencial u online, y qué funciona mejor según la edad del niño.
- •Confidencialidad y cómo se comparte la información con la familia.
Señales de alerta
- •Promete curar o resultados garantizados.
- •Diagnostica sin haber hecho una valoración.
- •No indica su titulación ni su número de colegiado.
- •No explica el proceso ni responde con claridad a tus preguntas.